En las últimas
semanas se ha venido mirando con mucha cautela lo que viene sucediendo con la
banca europea, sobre todo la alemana y más específico aun con el emblemático DeutscheBank.
Y no es para
menos, este gigante financiero esta viendo quizás los días mas negros de su
historia y muchos temen que termine como el desaparecido gigante Lehman
Brothers.
Hoy te
dejamos información clave de lo que viene sucediendo y lo que podría suceder si
a este banco se le complican mas las cosas, ya que haber sido catalogado como
el banco mas peligroso del mundo, podría hacer tambalear nuevamente la economía
mundial.
Una multa millonaria
La causa
inmediata de esta crisis es una multa de US$14.000 millones del Departamento de
Justicia de Estados Unidos por las ventas de valores respaldados por hipotecas
antes de la crisis financiera de 2008.
Y los
inversores están cada vez más preocupados por su estabilidad y parecen estar
reaccionando a los informes que se publican en medios alemanes de que la
canciller Angela Merkel ha descartado un paquete de ayuda financiera estatal
para la institución.
En realidad,
la posición del gobierno alemán no es clara.
A principios
de esta semana surgieron informes de que las autoridades tenían planes
provisionales para rescatar a Deutsche, lo cual es políticamente impopular.
Pero
Eckhardt Rehberg, portavoz de la comisión de presupuesto del Parlamento,
perteneciente al partido CDU de Merkel, indicó que se opondrá a cualquier
ayuda.
Tal como le
dijo a la agencia Reuters: "En este momento, yo descarto cualquier ayuda
de capital. Eso no sería el camino correcto".
Los
problemas de Deutsche están teniendo un impacto en los valores bancarios en
toda Europa, con pérdidas de hasta el 4% en las acciones de entidades
británicas como Barclays y Royal Bank of Scotland, por citar algunos casos.
Por qué preocupa tanto?
El mes
pasado el Fondo Monetario Internacional (FMI) describió al Deutsche Bank como
"el banco más peligroso del mundo".
Y desde
entonces la amenaza del prestamista más grande de Alemania, el país más
poderoso de Europa, parece ir en aumento.
Esta semana
las acciones del banco tocaron un mínimo histórico en medio de las
preocupaciones sobre su estabilidad: el viernes perdieron más del 8% de su
valor y bajaron por primera vez de la marca de los 10 euros (US$11).
En este año
la cotización del banco ya ha caído cerca de 58% desde su valor más alto en
meses recientes, US$31 en noviembre pasado.
En mayo de
2007, antes de que se desatara la crisis bancaria, se cotizaban en casi US$111.
Algunos
analistas aseguran que la nueva caída el viernes se debe a informaciones difundidas
en los medios de comunicación que aseguran que algunos fondos de capital de
riesgo están retirando fondos del Deutsche Bank.
El mismo
viernes el presidente de la institución, John Cyran, intentó tranquilizar a sus
100.000 empleados con un correo electrónico en el que asegura que las finanzas
de la firma son sólidas y resta importancia a las afirmaciones de los medios.
"En
algunos medios se pueden leer rumores de que algunos fondos de capital de
riesgo nos han abandonado", señala Cryan.
"Tenemos
que considerar todo el panorama del banco -agrega-, el Deutsche Bank tiene más
de 20 millones de clientes. Sigan trabajando como hasta ahora, somos y
seguiremos siendo un banco fuerte".
Cryan
también habla de "fuerzas" que quieren "debilitar la
confianza" en el banco, con una "percepción distorsionada" que
está provocando la caída de las acciones.
Sin embargo,
la atribulada situación del Deutsche Bank sólo parece confirmar que la firma se
ha convertido en el eslabón más débil de la cadena de instituciones financieras
más importantes del mundo.
Más leña al fuego
El análisis
dado a conocer por Thomas Hoenig, vicepresidente de la FDIC, estima que a
finales del segundo trimestre Deutsche Bank contaba con un ratio de 2,68% por
debajo del 5,45% de media registrado por los bancos con riesgo de contagio no
estadounidenses, entre los que se incluyen el español Banco Santander, los
franceses BNP Paribas, Credit Agricole y Societe Generale o los chinos
Agricultural Bank of China y el Industrial and Commercial Bank of China, entre
otros. Cuanto más bajo es el nivel de dicho ratio menos capacidad de reacción
tiene una entidad bancaria de enfrentar una crisis financiera. El ratio de
Deutsche Bank ha caído con respecto al año pasado.
En el caso
de bancos estadounidenses, este ratio es sensiblemente más elevado. El de Bank
of America se sitúa en el 5,8%, el de Wells Fargo en el 8% o el de J.P. Morgan
en el 5,4%. En el caso de entidades europeas las cifras son menores. Banco
Santander cuenta con un ratio de 3,5%, UBS del 3,6% como el de Uncredit mientras
el de BNP Paribas es del 3,75%.
Cada seis
meses, la FDIC realiza un análisis de los niveles de capital entre más de una
veintena de bancos, tanto estadounidenses como extranjeros, que operan en el
país y que son considerados "demasiado grandes como para dejarlos
caer". En este sentido, Hoenig incidió en cómo la recuperación de los
mercados financieros y el impulso de los bancos centrales a través de sus
estímulos "son incentivos que han hecho incrementar los niveles de
apalancamiento financiero". "Aunque los niveles de capital han
crecido en la primera mitad del año, los activos también lo han hecho
proporcionalmente, especialmente con una expansión significativa de la cartera
de derivados", avisa.
La FDIC no
sólo puso de manifiesto los problemas que presenta Deutsche Bank sino que
también incidió en la calidad de los activos de los bancos extranjeros,
especialmente europeos. "Aproximadamente el 7% de todos los prestamos
concedidos por los bancos europeos están en mora, muy por encima del 1,5% registrados
por los bancos estadounidenses", apunta la agencia federal. Hoenig incidió
en un comunicado que este "no es problema pequeño", especialmente
cuando se analiza el ratio de prestamos en mora con respecto al capital
tangible y las reservas para enfrentar pérdidas derivadas del impago de dichos
préstamos.
Tradicionalmente,
los reguladores estadounidenses se han fijado más en el ratio de capital
tangible con respecto a los activos tangibles (conocido como leverage ratio y
donde se incluye la cartera de derivados) mientras los europeos prestan más
atención al ratio de capital Tier 1. En estos menesteres es cierto que Deutsche
Bank supera a algunas entidades estadounidenses con un ratio que alcanza el 14%
frente al 11,9% de Bank of America o el 12,5% de Wells Fargo.
De momento,
toda la atención sigue puesta en el banco alemán, que el FMI ya calificó como
el banco con más riesgo para la economía global. En lo que llevamos de año, las
acciones de Deutsche Bank que cotizan en EEUU han perdido un 47,7% de su valor.
En las
últimas cinco jornadas bursátiles, los títulos han borrado un 13% tras
conocerse que el Departamento de Justicia estadounidense propuso una multa de
14.000 millones de dólares para solventar los casos derivados de la venta de
activos respaldados por hipotecas. Al cierre del 30 de junio, el banco contaba
con 5.500 millones de euros para hacer frente a sus causas judiciales, una
cifra que dista de la que barajan las autoridades a este lado del Atlántico. Es
por ello que la entidad podría verse obligada a ampliar capital en un momento
en que las cuentas del banco son poco atractivas para los inversores.
Riesgo Mundial
Deutsche es
mucho más pequeño que sus rivales de Wall Street, como JP Morgan y Citigroup.
Pero tiene vínculos comerciales con todas las principales instituciones
financieras del mundo.
Y los
temores sobre la estabilidad del principal banco de la mayor economía de Europa
están trayendo recuerdos de la crisis financiera de 2008.
Deutsche,
que una vez fue calificado como "la gran bestia del mundo bancario",
no está en posición de poder soportar el choque de la multa que enfrenta en
Estados Unidos.
Tal como
explica Simon Jack, editor de negocios de la BBC, la sanción "es casi el
triple de la cantidad que Deutsche había separado para ese propósito y pondría
a sus finanzas, ya debilitadas, bajo inmensa presión".
"Nadie
espera que Deutsche pague esa suma de dinero, pero incluso la mitad le
significaría un grave problema", dice Jack.
Lo que el
acreedor más grande de Alemania necesita, es más capital y éste sólo puede
surgir de tres fuentes.
Una de
ellas, que ya empezó a tramitar, es la venta de sus participaciones. Para fines
de añoEspera vender su porcentaje accionario en un banco chino.
Pero con
esto sólo recaudaría unos US$4.000.
Otra fuente
de ingresos es vender más de sus títulos.
"Con
esto sólo reduciría aún más el valor actual de sus acciones y esto es algo que
hasta ahora se ha resistido John Cryan porque sería otra píldora amarga para
los inversores que ya se han tragado pérdidas masivas", explica Simon
Jack.
La tercera
opción, y al parecer cada vez más remota, es la ayuda del gobierno alemán.
Ocho años
después de la crisis bancaria sería una medida extremadamente impopular e
incluso quizás ilegal bajo las regulaciones de Estados Unidos.
Los
expertos, sin embargo, esperan que surja algún tipo de acuerdo para ayudar al
banco.
Uno de ellos
es la posibilidad de una posible fusión con su principal rival, Commerzbank,
que también tiene sus propios problemas financieros.
El segundo
prestamista de Alemania anunció planes para cortar casi 9.000 empleos, un 20%
de su plantilla, para llevar a cabo una modernización en momentos en que, al
igual que el resto de la banca europea, enfrenta tasas de interés muy bajas o
negativas.
La otra
posibilidad, afirman los analistas, es que el gobierno alemán ejerza presión a
las autoridades estadounidenses para que reduzcan la multa.
Si todas
estas opciones se descartan o fracasan, el banco más peligroso del mundo se
volverá realmente peligroso.
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