Corría
el año 1789 y en Francia la sangre estaba por llegar al rio.
La
incapacidad de las clases gobernantes (nobleza, clero y burguesía) para hacer frente
a los problemas de Estado, la indecisión de la monarquía, los excesivos
impuestos que recaían sobre el campesinado, el empobrecimiento de los trabajadores,
la agitación intelectual alentada por el Siglo de las Luces y el ejemplo de la
guerra de la Independencia estadounidense hizo que el pueblo llegara al
hartazgo y tiño de sangre las calles francesas. Se derroco al Rey Luis VXI y se
puso fin a la monarquía en Francia dando a luz la proclamación de la
primera República.
La nueva Revolución
Hoy
corren días en los que el pueblo también se está hartando. Ayer decenas de
miles de personas en veinte ciudades participan en la séptima movilización en
dos meses y medio de reformas.
El
gobierno francés en el mes de Febrero desvelo su reforma laboral y ha provocado
el levantamiento de medio país por considerarlas un insulto.
Las
manifestaciones, en principio pacíficas, movilizaron a miles en ciudades especialmente
importantes. En Nantes, Rennes, Havre,
Lyon y París, miles de estudiantes han salido con la frente en alto y han puesto al gobierno casi de rodillas. La policía ha calculado la movilización de 50.000 personas en todo el
país -diez veces más según el sindicato CGT-, de las cuales, unas 15.000 han
participado en la capital. Algunos de los altercados, muy violentos en París,
se han producido al margen de la manifestación.
En
Nantes, Rennes y París, las marchas degeneraron en violencia y la policía tuvo
que utilizar gases lacrimógenos para reprimirlas.
La Reforma de
la Discordia
De
que trata la Reforma Laboral aprobada por el gobierno francés? Bueno el
proyecto es una cachetada de facto a los principios sagrados de la izquierda, como el
horario laboral legal de 35 horas semanales. Permite los despidos colectivos,
con indemnizaciones rebajadas, por dificultades económicas de las empresas. La
izquierda gubernamental del partido socialista la rechaza frontalmente y los
grandes sindicatos cumplieron con su palabra al movilizar a las masas.
Aunque
no suprime la ley de 35 horas, el Gobierno da amplias posibilidades a las
empresas para saltarse el límite por reestructuraciones, apertura de nuevos
mercados o “causas excepcionales”. O para bajadas salariales generalizadas para
conquistar nuevos mercados. Las indemnizaciones por despido injustificado se
concretan más para evitar interpretaciones judiciales. Las máximas pasan de 27
a 15 meses para trabajadores con más de 20 años de antigüedad.
Para
los sindicatos, es “una vuelta al siglo XIX”, en palabras del líder de la
mayoritaria CGT (Confederación General del Trabajo), Philippe Martinez. Por vez
primera en muchos años, las cinco organizaciones más importantes se han puesto
de acuerdo para exigir cambios radicales en el proyecto y preparar
movilizaciones para el mes que viene.
Sonríen las
Corporaciones
La
reforma fue aplaudida por la derecha y por la patronal francesa Medef , que
considera que “va en el buen camino”. Algunos de sus dirigentes se han
sorprendido de que un Gobierno socialista plantee medidas que ni el conservador
Nicolás Sarkozy se atrevió a poner en marcha en la anterior legislatura. Es el
caso de esos despidos colectivos que el proyecto de ley contempla por
“descensos en pedidos o cifra de negocios”, “cambios tecnológicos” o
“reorganizaciones para mantener la competitividad”.
“Se
trata de un verdadero nuevo impulso para la democracia social de nuestro país”,
ha asegurado la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, a la salida del Consejo
de Ministros, en el que ha defendido un texto “equilibrado”. Este, asegura,
propone “a la vez nuevas flexibilidades a las empresas para mejorar la
competitividad de nuestra economía y nuevas protecciones, nuevos derechos para
los asalariados”, ha añadido la titular encargada del proyecto.
El
Gobierno argumenta que, ante el estancamiento de la economía, la reforma
mejorará la competitividad de las empresas y disminuirá el desempleo, que
alcanza el 10,5%. En una apuesta por la flexiseguridad nacida en Centroeuropa
hace dos décadas, el presidente François Hollande afirma que la reforma
flexibilizará la contratación y reforzará la seguridad de los empleados. El
jefe del Estado gasta así una de sus últimas municiones para volver a ser
candidato, una opción que él mismo ha condicionado a la creación de empleo.
¿Qué es el movimiento Nuit Debout?
Es
lo que se preguntan los medios de comunicación estos días, y las respuestas -un
movimiento horizontal, sin líderes, donde todo se decide en asamblea en la
emblemática plaza de la República (París), en la han plantado tiendas de
campaña desde el 31 de marzo y la gente trata de resistir y trabajar en
comisiones pese a los desalojos policiales- recuerdan mucho a las de los
primeros días del 15-M. Hasta las pancartas, que piden "democracia real
ya" ("réelle démocratie maintenant") recuerdan al mayo de 2011.
El
movimiento, que también se organiza por redes sociales, se parece al de los
indignados en que rechaza alinearse con ningún partido, pero ha reabierto el
debate político entre los congregados.
Los
jóvenes, trabajadores y precarios que permanecen despiertos por la noche
empezaron a organizarse cuando montaron las protestas del pasado 9 de marzo.
Algunos dirigentes socialistas, como Jean-Christophe Cambadélis, secretario
general del Partido Socialista, siguen con atención el nacimiento del fenómeno.
Él se dio un paseo por las asambleas, y le gustó que el debate era "menos
sectario" que el de los políticos, y que "se aceptan todas las
opiniones". Hollande ha dicho que les escuchará e intentará darles
respuestas, pero ha defendido la reforma laboral.
Donde vi esto
antes?
Todo
esto me parece haberlo visto antes….. por supuesto, Ucrania.
La
juventud francesa salio con todo, igual que la ucraniana, ambos comenzaron con
problemas muy similares, ya sabemos como esta Ucrania ahora.
Francia
de por si siempre ha sido un ejemplo de lucha por las masas, esta claro que el
adn de 1789 aun esta muy presente en esta generación y al parecer hacen honra a
ese legado.
Europa
no termina de descansar, los meses pasan y las convulsiones no dejan en paz al
viejo mundo.
Esto
recién comienza y como van las cosas, parece que Hollande y sus ministros estarán
frente a la guillotina viendo la cara de Robespierre.
No hace mucho en mi país también se vivió algo así, miles de jóvenes salieron a tirarse abajo la tan odiada "Ley Pulpin", al final, se demostró que la voz del pueblo quebró la tozudez de las minorías.
Seguro que Francia lograra algo parecido.
Veremos que viene después de esto.
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