En la anterior entrada resumí lo que paso con la UE tras
la crisis del 2008 y como es que aun sufren los estragos de ese golpe.
Asimismo, también vimos las consecuencias que aun ahora
no dejan salir del fondo a países como España, Grecia, etc.
Si bien es cierto, las medidas que se tomaron han dado
algunos atisbos de reflote económico, lo cierto es que tras bambalinas, la UE
esta endeudada hasta el cogote, se prestan asimismos causando un carrusel de
deuda publica que difícilmente los países mas golpeados podrán pagar.
No es novedad que muchos visionarios y gurus económicos describen
este año como catastrófico para la economía mundial.
Estamos viviendo una etapa sin precedentes en la historia
económica mundial, en la que los principales bancos centrales del mundo se han
embarcado simultáneamente en políticas monetarias "sin límites", con
experimentos monetarios como Quantitative Easing o tipos de interés negativos.
Ante semejante situación cabe preguntarse: ¿justifica la
situación económica actual medidas tan extremas?; ¿cuáles serán los efectos
secundarios en sus economías domésticas? ¿y en el resto del mundo?
En el caso de Europa, la situación actual no es tan grave
como para justificar la compra masiva de deuda soberana o imponer tipos de
interés negativos. Lejos queda la crisis del verano del 2012 cuando España e
Italia, ambas consideradas too big to fail (demasiado grandes para caer)
estuvieron al borde del rescate financiero y una inminente quiebra. En aquel
momento, el Banco Central Europeo (BCE) utilizó todas las herramientas a su
disposición para evitar un mal mayor, y lo consiguió.
¿Estamos
a puertas de nueva crisis económica mundial?
Pocos son los que la reconocen, pero muchos los que
hablan sobre ella. Es algo que, sin duda, está en el mercado, que los
inversores y analistas contemplan y de la que incluso se afirma que hay
indicios significativos. Una de las primeras voces autorizadas que se refirió
públicamente a La que no debe ser nombrada es el multimillonario inversor
George Soros, que en los primeros días de enero aseguró: "Cuando miro a
los mercados financieros veo que hay un serio desafío que me recuerda a la
crisis que tuvimos en 2008". Y el último, fue el presidente de BBVA,
Francisco González, quien la rechazó pero sí reconoció que el momento "es
delicado".
En este contexto, Bank of América quiso ser tranquilizador
y sostener, en un informe de hace unos días, que el mundo no se encuentra ante
una nueva crisis mundial. Sin embargo, el «estado de shock» en el que considera
que se encuentran los mercados tampoco fue muy alentador. "La situación se
parece más a 1998 que a 2008", señalaba el documento elaborado por el equipo
europeo de estrategia en respuesta a Soros, y explicaba: "A pesar de la
fuerte caída que sufrieron los mercados en 1998, las economías desarrolladas y
los beneficios empresariales evitaron la crisis y crecieron con fuerza en
1999".Por el camino, los mercados bursátiles también la han contemplado y
cotizado, como bien demuestran las caídas del 12% que acumulan tanto el Ibex
como el Dax alemán en el presente y todavía corto 2016, o el 18% que se despeña
la Bolsa de Italia.
A todo ello hay que sumarle la banca, actor indispensable
en toda situación de gravedad que se precie y que lidera las caídas en el
EuroStoxx. Italia ya ha llegado a un acuerdo con Bruselas para crear un banco
malo que haga frente a los 200.000 millones en créditos dudosos, en España la única
salida parece ser un nuevo proceso de consolidación e incluso en Alemania hay
dudas sobre parte del sistema.
¿Y los Bancos Centrales?
El mayor problema es el mensaje implícito que nos están
dando los bancos centrales: "Los tipos de interés seguirán bajos para
siempre. Estáis perdiendo el tiempo dejando vuestro dinero en efectivo. Tomad
riesgo". Esto ha incentivado (o más bien forzado) a los inversores a
comprar bolsa, comprar bonos, comprar casas, comprar lo que sea, menos dejar el
dinero en depósito o en efectivo. Pero en un mundo en el que las buenas
oportunidades de inversión son limitadas, el exceso de riesgo puede resultar en
especulación y, por supuesto, burbujas. El epicentro de los problemas actuales
está en el mercado de materias primas, bonos high yield (de alta rentabilidad)
y mercados emergentes, todos grandes beneficiarios del flujo de capital que
huía del bajo rendimiento de los bonos de Estado, buscando alta rentabilidad a
-literalmente- cualquier precio. El tiempo dirá si es una crisis localizada o,
como me temo yo, la punta del iceberg de un problema mucho mayor.
Pero todo esta historia de horror, que ha provocado en la
población
Estudios del INE indican que la tasa de suicidios ha
aumentado en un 20% desde la crisis del 2008.
Un total de 3.910 personas falleció por este motivo
durante 2014. Es la cifra más alta alcanzada en los últimos 25 años
Cada día 10 personas se quitan la vida en España, pero la
tasa es baja en comparación con otros países de la UE
Cada día 10 personas se quitan la vida en España. Es la
primera causa de muerte no natural en nuestro país, por delante de los accidentes
de tráfico. Un total de 3.910 personas falleció por este motivo durante 2014.
Es un 20% más que lo que se registró en 2007, antes de la crisis económica, y
la cifra más alta alcanzada en los últimos 25 años, que es cuando se tienen
registros (en la década de los 80 se contabilizaban poco más de 1.500 suicidios
al año). El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este miércoles
sus datos sobre Defunciones según la causa de muerte. La gráfica de los
suicidios ha experimentado una trayectoria curiosa durante la crisis económica:
subió desde 2007 a 2009 y descendió bastante desde ese año a 2010. A partir de
entonces comenzó a aumentar, paso a paso. Entre 2011 y 2012 el incremento llegó
al 11%. Y, entre 2012 y 2013, fue del 9%.
Se da la circunstancia de que, si analizamos los datos
por franjas de edad, uno de los mayores incrementos que se han producido entre
2007 y 2014 corresponde a los que tienen alrededor de 50 años. Los suicidas de
esta generación han aumentado un 38% durante estos años.
Podeis ver mas informacion aqui (fuente ElMundo.es)
¿Se avecina una crisis mundial?
A pesar de que los gobiernos de diversos países
dependientes de los vaivenes de las materias primas –y en particular del
petróleo–, han reconocido que con precios a los actuales niveles sus economías
seguirán contrayéndose, se escuchan voces advirtiendo que los ‘planes de
acción’ parecen no estar dando resultados.
En un panorama marcado por caídas en los futuros del
petróleo hasta niveles no vistos desde el 2003, debido a que crece el exceso de
suministros en el mundo, las economías emergentes deben reaccionar para
adaptarse a la nueva situación.
“Los precios del petróleo seguirán marcados por la
interacción entre la oferta y demanda. En el mediano plazo la oferta se
limpiará por medio de menores inversiones en el sector y reducción en la
producción, pero por ahora habrá que esperar que se estabilicen los precios y
que el mundo acepte que China disminuirá aún más su demanda por materias
primas”, puntualizó el economista jefe de Citibank.
La crisis del 2008 no puede ser equiparable a las
jornadas de estrés que sufren los mercados hoy en día porque en ese entonces la
economía estadounidense colapsó completamente, mientras que hoy se ve que
Estados Unidos empieza a mostrar un desempeño alentador.
La gran pregunta es si las medidas para salir de la gran
crisis están creando una nueva burbuja financiera
Con el inicio de 2016 volvían las especulaciones. El 6 de
enero, el multimillonario George Soros daba un disgusto a los inversores al
advertir que los vaivenes de los mercados le recordaban demasiado a esos
momentos cuando caía Lehman Brothers y España ganaba la Eurocopa.
La preocupación por el estallido de una nueva burbuja es
compartida por otros dos pesos pesados de la lista Forbes: Bill Gates y Warren
Buffet. El origen de esta burbuja, sostienen, se encuentra en las políticas
desarrolladas por la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) y los bancos
centrales para salir de la crisis: la bajada de los tipos de interés a valores
cercanos a 0% y la llamada “política expansiva”, es decir, “imprimir dinero y
tirarlo”, según la definición de Buffet.
Con los tipos de interés actuales, aseguraba este
inversor, “puedes pedir prestado dinero con muy pocos costes, de modo que
puedes financiar todo lo que quieras. Estas medidas han causado un cambio
dramático del valor real de la vivienda y probablemente también han cambiado el
precio de las acciones”.
Para Terminar
¿Y todo esto a que nos lleva?
Hemos visto que la gente prefiere pasar a otro mundo antes de seguir aquí, el panorama luce sombrío y nada alentador.
Es difícil ser optimista. Sin embargo como decimos por acá en Perú, al carajo todo¡¡, tenemos una sola vida y si nos toca vividla en medio de problemas pues a mal tiempo buena cara.
Ya hemos sabido salir adelante cuando unos cuantos estúpidos se ponen a jugar con el mundo.
Os dejo un vídeo que encontré, muy interesante, visiten el canal ZONA DE INVESTIGACIÓN en youtube, tiene buen contenido.
Bueno amigos, os dejo por hoy.
Suerte y muchas bendiciones a todos.
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