No es novedad que el
nombre de Donald Trump provoque todo tipo de reacciones, desde viscerales hasta
apasionados, opositores y defensores, muchos quieren desaparecerlo y otros
hacerle un monumento.
Y es que su forma de
pensar, de hablar y confrontar es digno de cualquier emperador romano, claro
dejando de lado la locura, bueno uno nunca sabrá de lo que es una persona con
el discurso que tiene Trump.
Pero las últimas declaraciones
que vamos a ver si creo que están tocando la raya de lo escandaloso y hasta
siniestro.
Opinión Escandalosa
De acuerdo a Economist
Intelligence Unit (EIU) que es el grupo de investigación de The Economist sólo
hay un político más peligroso para la economía mundial que todo el Estado
Islámico y ese nada honroso lugar lo ocupa el candidato republicano a la Presidencia
de los Estados Unidos, Donald Trump.
La revista inglesa elabora
una lista con los 10 principales riesgos para la economía mundial en la que
menciona "Donald Trump es un político novado, que ha sido apoyado por el
partido republicano para ser candidato presidencial. Las encuestas muestran que
la diferencia entre él y Hillary Clinton se ha ido acercando".
En otro párrafo la
publicación puntualiza: "En un evento en el que Trump resulte victorioso,
su actitud contra el libre comercio, México y China, puede escalar rápidamente
en una guerra comercial".
Trump más peligroso que ISIS
Sólo un político es más
peligroso para la economía mundial que todo el Estado Islámico: Donald Trump,
así lo ha asegurado el Economist Intelligence Unit (EIU), el grupo de
investigación de The Economist.
La revista británica
elabora un top 10 de los principales riesgos para la economía mundial, en marzo
por primera vez, desde que elaboran el ranking, el nombre de un político
apareció en la lista.
Donald Trump es un
político novado, que se ha sido apoyado por el partido republicano para ser
candidato oficial a la presidencia. Las encuestas muestran que la diferencia
(de intención de voto) entre él y Hillary se ha ido acercado" escribió la
unidad de investigación.
Trump fue incluido en la
lista por primera vez en marzo de este año, donde se le asignó un riesgo de 12
puntos, en una escala del 1 al 25, pero en la edición de julio subió a 16
puntos.
En comparación, eventos
como un colapso en la inversión en el sector petrolero tiene una calificación
de 4 puntos, mientras que el terrorismo del yihad realizado por el estado
islámico (DAESH) califica con 12 puntos.
En el estudio se detalló
que aunque Trump ha dado pocos detalles de su política, algunos temas han sido aparecidos
con recurrencia en sus discursos, como su actitud "hostil" hacia el
TLCAN.
Sólo hay un evento que
se considera más peligroso: una desaceleración económica de China, con 20
puntos.
El grupo de
investigación concluyó que aunque no esperan que Trump derrote a Hillary
Clinton, hay riesgos a esa proyección, como que se inicie un debacle en la
economía estadounidense.
Otra Opinión
El magazine Semana Económico
hace unas semanas dedico un artículo bastante extenso sobre el controversial
personaje, esto fue lo que dijo
El éxito de Trump se
explica por varias razones. La primera tiene que ver con el clima político y
económico que impera al norte del río Grande. De hecho, tanto entre los
electores de derecha como de izquierda hay una profunda desconfianza hacia la
política tradicional. Y eso ha favorecido a candidatos antisistema tan
diferentes entre sí como el socialista Bernie Sanders, el neurocirujano Ben
Carson, la ex-CEO de Hewlett-Packard Carly Fiorina, y el propio Trump.
Sin embargo, solo el
magnate ha capitalizado el descontento de un sector muy preciso, al que la
recuperación económica de la crisis de 2008 dejó por fuera y que siente
resentimiento hacia Washington, en general, y hacia el presidente Obama, en
particular. Se trata de los hombres de raza blanca, edad mediana y baja
educación, cuyas condiciones de vida se han degradado fuertemente desde 2000.
Como dijo a SEMANA Robert Schmuhl, profesor de Estudios Estadounidenses de la
Universidad de Notre Dame, “al usar el eslogan Make America Great Again (Hacer
a Estados Unidos poderoso otra vez), Trump alude a un pasado que ellos ven con
nostalgia y les está ofreciendo restablecerlo. Él es el mensajero en un momento
específico en el que el clima político es apropiado para ese mensaje”.
En la actualidad, por
primera vez en la historia de ese país, ellos no tienen garantizados sus
ingresos y nada indica que su nivel de vida vaya a mejorar. Y debido a los
cambios en la composición étnica del país de las últimas décadas –visibles no
solo en la política sino también en el cine, la música y la televisión–, todo
apunta a que dentro de pocos años los wasps (whites, anglosaxons and
protestants, o blancos, anglosajones y protestantes) se convertirán en una minoría
en su propio país.
Pero hay algo más. “En
Estados Unidos muchas personas no han aceptado que un negro sea presidente. La
rabia que eso les produce se manifestó primero cuando floreció el movimiento
del Tea Party, que en las elecciones de 2012 no prosperó a falta de un
candidato que los representara. Trump, que ni ante el certificado de nacimiento
de Obama dejó de poner en duda que hubiera nacido en Estados Unidos, era la
persona idónea para galvanizar esos sentimientos negativos que muchos blancos sienten
hacia los negros. Y en 2016, eso lo tiene cerca de convertirse en presidente de
Estados Unidos”, dijo en diálogo con esta revista Steven Taylor, profesor del
departamento de Gobierno de la American University de Washington.
Y en efecto, según dos encuestas
realizadas por YouGov y el Public Policy Polling, el 20 por ciento de los
votantes de Trump está contra la abolición de la esclavitud decretada por
Abraham Lincoln en 1863. A su vez, el 31 por ciento está de acuerdo con la idea
de la supremacía blanca y el 70 por ciento quiere que la bandera confederada
(uno de los símbolos de los estados esclavistas del sur) siga ondeando en los
edificios públicos. Las reticencias de Trump a rechazar el apoyo de David Duke,
uno de los líderes históricos del Ku Klux Klan, dejaron bastante claro que el
magnate no tenía problema en aceptar el apoyo de un grupo sinónimo de racismo
violento.
Sin duda ahora que Trump
ya gano las primarias en el partido republicano, ahora se enfrenta ante alguien
que muchos consideran igual de controversial, pero esa ya es otra historia.
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