Tras
los escándalos que aún tiene para mucho rato, el gobierno panameño ha comenzado
a moverse en todo lo que puede para mitigar el efecto colateral que este escándalo
pueda seguir trayendo.
Está
claro que el gobierno no va a permitir que lo que viene sucediendo con el
destape de documentación sensible comience a echar raíces en otros aspectos de
su economía.
Panamá
es por hoy, el ombligo comercial y financiero de América Latina, su posición geográfica
privilegiada la hace la principal entrada para el intercambio comercial en todo
el mundo.
Los primeros
acuerdos
El
Gobierno panameño negoció 30 acuerdos fiscales y sumará tres más con Japón,
India y Australia, como parte de su política de transparencia financiera y
combate de la evasión fiscal, y para mitigar, además, los efectos negativos de
los llamados papeles de Panamá, indicó hoy una fuente oficial.
El
ministro panameño de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia, dijo hoy en
el XIV Seminario de la Federación Internacional de Administradores de Fondos de
Pensiones (FIAP), que la mayoría de los acuerdos ya están vigentes y solo 6
están por firmar (Austria, Bélgica, Alemania, Baréin, Vietnam y Colombia).
De
La Guardia afirmó que "hay que recordarle al mundo que en muy poco tiempo
hemos avanzado mucho en materia de transparencia y que se están fortaleciendo
las instituciones encargadas de supervisar a los sujetos obligados en materia
de lavado de dinero, financiación del terrorismo y la proliferación de armas de
destrucción masiva".
Destacó
las gestiones que adelanta Panamá por la vía diplomática y con las
instituciones encargadas del tema fiscal "a fin de mitigar los efectos de
la campaña negativa que ha afectado la reputación del país a nivel
internacional".
El saldo de
Mossack Fonseca
La
filtración masiva de documentos de la firma panameña Mossack Fonseca, el pasado
3 de abril, causó un escándalo de dimensiones globales por el uso de empresas
offshore para supuestamente evadir impuestos y blanquear dinero a través de 21
paraísos fiscales.
El
alboroto ha puesto en duda la efectividad, transparencia y efectividad del
sistema financiero y fiscal, y motivó a que Francia volviera a incluir a Panamá
en una lista de paraísos fiscales de la que había salido en 2011.
El
ministro panameño aclaró que "cerca del 80 % de las sociedades que fueron
incluidas en esa lista no eran sociedades panameñas".
Explicó
que en la publicación hay sociedades en más de 21 jurisdicciones, que ninguno
de los bancos incluidos en las publicaciones es panameño y que la mayor parte
de los intermediarios que vendieron esas sociedades no eran panameños.
"Se
ha utilizado el nombre de Panamá para dañar la reputación del país y eso es
inaceptable. La evasión fiscal y el blanqueo de capitales son problemas
globales y no únicamente de Panamá", remarcó el titular del Ministerio de
Economía y Finanzas.
En
su intervención, De La Guardia señaló que desde el año 2004 la economía
panameña lidera el crecimiento en Latinoamérica y que, de acuerdo con el
pronóstico del Fondo Monetario Internacional, crecerá por arriba del 6 % en
2016 y 2017, con bajos niveles de inflación y desempleo.
"El
sólido crecimiento económico, la diversificación de su economía y un nivel
moderado de deuda fueron algunos de los factores que tomaron en cuenta las
calificadoras de riesgo Standard & Poor's y Moody's en sus últimas
evaluaciones del país para mantener el grado de inversión con perspectiva
estable", añadió.
Bajo presión
Panamá,
bajo presión internacional tras las revelaciones de los "Panama
Papers", dijo estar dispuesto a negociar con los países occidentales para
endurecer sus prácticas fiscales y limpiar su imagen.
"El
llamado que hago a los países de la OCDE es el de regresar a la mesa del
diálogo y buscar acuerdos y que no se use esta coyuntura para afectar la imagen
de Panamá, porque eso no lo vamos a aceptar", dijo el presidente panameño,
Juan Carlos Varela, el miércoles por la noche.
Desde
las primeras revelaciones el domingo de la investigación liderada por el
Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), Panamá es
objeto de críticas en todo el mundo.
El
país centroamericano tiene una legislación favorable a la creación de
sociedades en paraísos fiscales, a contracorriente de la tendencia mundial,
impulsada por países como Francia, hacia una transparencia fiscal cada vez
mayor.
En
el punto de mira está el rechazo de Panamá de aplicar el intercambio automático
de informaciones fiscales entre países, una medida auspiciada por la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y que
aplican cada vez más estados.
"Si
hay una mejora en cómo se implementan esos mecanismos, estoy dispuesto a
hacerlas", dijo el presidente panameño.
Contactada
por la AFP, la OCDE no quiso comentar de inmediato las declaraciones de Varela,
cuyo objetivo es evitar que su país entre en una "lista negra" de
paraísos fiscales.
Por
su parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, destacó
el miércoles la "urgencia" de que la UE elabore una "lista
negra" única de paraísos fiscales, con criterios comunes a los 28 miembros
del bloque.
Aún sin definir
posiciones
Panamá
también ha sido criticado por sus cambios de posición en la cuestión de la
transparencia, asegurando primero que iba a adoptar el sistema de intercambio
automático y retractándose poco después.
"Desgraciadamente
Panamá tiene tendencia a dar giros de 180 grados, a jugar al bueno y al malo a
la vez. Esto no puede continuar", dijo el ministro de Finanzas francés
Michel Sapin.
"En
la última reunión del Foro Mundial en Barbados, el año pasado, Panamá dijo que
aplicaría el intercambio de información. Como por casualidad fue antes de que
presentáramos nuestro informe", recuerda Pascal Saint-Amans, director del
Centro de Política y Administración Fiscal de la OCDE.
Ese
informe se presentó en noviembre en la cumbre del G20 en Antalya (Turquía) y
poco después "las autoridades dijeron que no aplicarían los estándares de
la OCDE, nos dijeron que no teníamos legitimidad", explica Saint-Amans.
La
consecuencia fue que la OCDE volvió a criticar a Panamá en la reunión de
ministros de Finanzas del G20 del pasado mes de febrero en Shanghái.
El
G20, que reúne a los países más poderosos del mundo, sigue las recomendaciones
de la OCDE en materia fiscal e incita a otros países a hacer lo mismo.
El
escándalo de los "Panama Papers" estará en el orden del día de la
reunión del G20 en Washington de la semana que viene, que coincide con las reuniones
de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Mientras
tanto, los periódicos que forman parte del ICIJ continúan publicando nombres de
clientes del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, especializado en
creación de sociedades offshore, de donde salieron los 11,5 millones de
documentos filtrados.
Las
revelaciones sobre la creación de sociedades en paraísos fiscales, que no son
ilegales por sí mismas, han salpicado a presidentes, empresarios, deportistas o
banqueros de todo el mundo.
Como se viene mencionando en otras publicaciones, aun hay mucho pan para rebanar.
0 comentarios:
Publicar un comentario