Hace
unos días empezaron las reuniones del poderoso grupo G7, un selecto grupo de países
que llevan en si las economías más poderosas del mundo, en sus reuniones, que
por cierto, a lo largo de su existencia ha visto mucha improductividad en sus
fines y planes, ahora se sigue reuniendo para discutir los problemas de casi
todos los ámbitos del mundo entero.
Que es el G7?
Se
denomina Grupo de los siete (o con el numerónimo G7 o G-7) a un grupo informal
de países del mundo cuyo peso político, económico y militar es tenido aún por
relevante a escala global. Está conformado por Alemania, Canadá, Estados
Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. Además, la Unión Europea cuenta
con representación política.
Los
países del G-7 representan más del 64% de la riqueza global ($ 263 billones de
dólares).
En
ese sentido, el G7 puede ser definido como "una alianza conformada por un
grupo selecto de Estados, con un posicionamiento estructural similar –resultado
de la coincidencia en sus capacidades nacionales-, sin barreras ideológicas,
con disposición para coordinar sus políticas hacia la consecución de objetivos
comunes y la voluntad para establecer algunos medios técnicos de
cooperación".
Guerra
declarada contra el fraude
Los
representantes de Finanzas del G7 analizaron ayer en la última jornada de la
cumbre de Sendai, el panorama expuesto por los “Papeles de Panamá” y se
comprometieron a potenciar su lucha contra el fraude y la financiación del
terrorismo.
La
cita que reunió a los titulares de Finanzas y gobernadores de los bancos
centrales de las siete economías más desarrolladas y de la Unión Europea (UE),
se saldó con la presentación de un plan
para tratar de segar los canales de financiación del terrorismo.
El
objetivo del programa es reforzar los estándares que ya se aplican en este
terreno e “implementar de manera efectiva” las recomendaciones del Grupo de
acción financiera contra el blanqueo de capitales (FATF) con vistas a lograr
compromisos “para finales de 2016”.
El
comisario europeo de Finanzas, Pierre Moscovici, se contó entre los
participantes que defendieron hoy con mayor contundencia la necesidad de luchar
contra la falta de transparencia que aún rodea a los flujos financieros
transfronterizos.
“Los
papeles de Panamá han mostrado cómo individuos y entidades pueden aún ocultarse
detrás de estructuras opacas y utilizar cuentas “offshore” para esquivar la
vigilancia del fisco y además utilizarlas con otros fines delictivos”, defendió
Moscovici en rueda de prensa.
Los
siete estuvieron hoy de acuerdo en implementar al máximo acuerdos
multilaterales como el de Erosión de la base imponible y traslado de beneficios
(BEPS), auspiciado por el G20 y la OCDE, y en tratar de promoverlo para que el
mayor número posible de Estados se adhiera pronto.
Durante
la cumbre hubo también unanimidad a la hora de fijar el “Brexit” como uno de
los riesgos que penden sobre la economía mundial, y tanto el ministro de
Finanzas de Reino Unido, George Osborne, como sus homólogos, consideraron
importante constituir una “voz internacional” que advierta a los británicos de
dichos riesgos.
A
su vez, el foro puso de relieve algunas divergencias, aunque superficiales, en
el seno del grupo. Por un lado, se evitó abogar por una corriente coordinada de
políticas de estímulo, una opción que Japón quiso debatir, y se subrayó la
importancia (los representantes de la UE
lo hicieron con especial énfasis) de mantener en el momento actual una
línea que no descuide la consolidación y la disciplina fiscal.
El
objetivo del programa es reforzar los estándares que ya se aplican en este
terreno e “implementar de manera efectiva” las recomendaciones del Grupo de
acción financiera contra el blanqueo de capitales (FATF) con vistas a lograr
compromisos “para finales de 2016”.
El
acuerdo de Paris
En
relación a asuntos sobre el cambio climático, los ministros acordaron “mostrar
liderazgo en la pronta y firme puesta en práctica” del primer acuerdo global
contra el cambio climático, que tiene como objetivo mantener el aumento de la
temperatura media mundial por debajo de dos grados centígrados y reducir la
emisión de gases, según el texto.
El
acuerdo adoptado en la cumbre climática de París (COP21), suscrito por 195
países en diciembre del año pasado, está destinado a sustituir en 2020 al
protocolo de Kioto, y entrará en vigor cuando sea ratificado por al menos 55
naciones que representen en torno al 55 por ciento de las emisiones globales.
En
este sentido, los ministros del G7 reconocieron en su reunión en Japón la
importancia de “liderar los esfuerzos” en el desarrollo de estrategias para
limitar la emisión a la atmósfera de estos gases y presentarlas ante Naciones
Unidas “lo antes posible y dentro del plazo estipulado (hasta 2020)”.
El
aumento de la concentración de población en los núcleos urbanos evidencia la
“creciente importancia del papel” que las ciudades juegan para abordar el
cambio climático, y los representantes de Medio Ambiente instaron a que las
ciudades compartan información sobre innovación.
En
cuanto a otros aspectos medioambientales, los ministros del G7 adoptaron una
serie de medidas bajo el denominado “marco de Toyama sobre los ciclos de
materiales” para promocionar un uso eficiente de los recursos, como el
reciclaje de los residuos generados en los desastres naturales.
El
acuerdo también hace hincapié en la necesidad de reducir el desperdicio de
comida -según datos de la ONU, un tercio de los alimentos producidos (unas
1.300 millones de toneladas) terminan pudriéndose en los contenedores de
consumidores y minoristas, o se echan a perder debido a malas prácticas de transporte
o de cosecha.
Este
punto está en consonancia con el acuerdo suscrito en una reunión de la ONU en
septiembre del año, en el que se marcó como objetivo reducir a la mitad el
desperdicio de alimentos para 2030 para lograr un desarrollo más sostenible.
El Terrorismo
en agenda
Los
ministros de Exteriores del G7 acordaron dar una respuesta común ante el
aumento del terrorismo y del integrismo, en la primera jornada de la reunión
que se celebra en la ciudad nipona de Hiroshima.
Los
cancilleres de los siete países más industrializados destacaron "la
necesidad de dar una respuesta unificada ante los principales desafíos globales
que afronta el mundo en materia de seguridad", señaló el portavoz nipón de
Exteriores, Yasuhisa Kawamura, en rueda de prensa.
En
particular, todos coincidieron en señalar "el terrorismo, el aumento del
integrismo y el flujo de refugiados en Oriente Medio", durante las dos
primeras sesiones de trabajo de la reunión que comenzó hoy en Hiroshima y se
prolongará hasta el lunes.
Los
titulares de Exteriores del G7 expresaron de forma unánime su condena contra el
terrorismo, y contra los atentados “indiscriminados y brutales” que se han
perpetrado recientemente en distintas partes del mundo. Según el portavoz, el
G7 "ha decidido tomar la iniciativa para estrechar la colaboración
internacional destinada a combatir el terrorismo y el integrismo", añadió
el portavoz.
En
este sentido, los ministros debatirán la creación de un nuevo sistema de
intercambio de datos de inteligencia, que permitiría a las autoridades
nacionales acceder a la información referente a pasajeros de avión que realizan
trayectos internacionales. Los ministros de Exteriores de Japón, Estados
Unidos, Canadá, Francia, Reino Unido, e Italia, y la jefa de la diplomacia
europea, Federica Mogherini, concluirán la jornada con una cena en la misma
isla.
Como
se ve, se conversan cosas de interés mundial,
pero insisto en decir que sus esfuerzos no dan los resultados que se
esperan.
No
falta mucho para la finalización del cumbre del G7, veremos que otras cosas
ponen en agenda.
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